Vehículos – Nuestra responsabilidad con la seguridad y el medio ambiente

Vivimos cada vez más en ciudades medianas y grandes, recorriendo a veces largas distancias para llegar al trabajo, la escuela, la universidad o simplemente para hacer las compras o asistir a actividades recreativas. Elegimos, siempre que esté a nuestro alcance, medios de transporte seguros y confortables.

Como consumidores, cada vez más, exigimos vehículos seguros y con los avances tecnológicos que facilitan su conducción, pero no contamos con herramientas para evaluar o considerar el impacto que generamos en el medio ambiente.

Existe una iniciativa a nivel mundial que busca mostrar con evidencia científica en situación de uso habitual de los vehículos, su emisión real de contaminantes. Esta iniciativa se lleva a cabo porque en los controles se detectó que muchos vehículos (especialmente los fabricados en Europa y Estados Unidos) no cumplen con la normativa relativa al límite de emisiones. Este proyecto se conoce como TRUE por sus siglas en inglés (The Real UrbanEmissions) y apunta a generar conciencia en los consumidores sobre el daño real que los vehículos producen sobre el aire que respiramos en las ciudades. La polución urbana en sus distintas formas mata a más de 12 millones de personas cada año en el mundo.

A partir del “dieselgate”, se generó una profunda preocupación por las enormes diferencias entre lo declarado por los fabricantes y la verdadera emisión de dióxido de nitrógeno de los vehículos que no sólo no cumplían con las normas regulatorias más modernas, sino que eran casi igual de contaminantes que los fabricados 20 años atrás.

Esto es particularmente preocupante en Europa, donde la mitad del parque automotor funciona con diésel, y en grandes ciudades como París o Londres, el 50% del dióxido de nitrógeno en el aire, es producido por los automotores. Afortunadamente, no viene sucediendo lo mismo con los vehículos nafteros. La mayoría de los fabricantes cumplen o están cerca de cumplir con las nuevas normas de emisión que han sido significativamente reducidas en los últimos 20 años.

Como consumidores responsables, debemos ser concientes del daño que se produce en el aire y el medio ambiente por la combustión de los motores de nuestros vehículos. Hay muy poca información disponible de parte de los fabricantes, pero la forma de obtenerla es exigirla, y cada vez más, las automotrices irán adaptándose a las demandas de sus clientes.

El conocimiento y la demanda de mejores condiciones de vida, están creando un cambio positivo en los fabricantes. Hoy están replanteando en Europa, dejar de fabricar motores diésel, ya que reducir las emisiones a niveles aceptables sería muy costoso para la industria. Como consumidores de países no centrales, debemos estar alertas a no recibir lo que descartan en los países centrales.

Hoy sabemos que un motor diésel del año 2018 contamina entre 3 y 5 veces más que un naftero, entonces, por qué compraría un diésel si además suele ser más caro?

La iniciativa lleva medidos una gran cantidad de vehículos y modelos y nos presenta una página web donde podemos verlos con su rating o clasificación:

https://www.trueinitiative.org/true-rating

La responsabilidad con nosotros mismos empieza por el conocimiento y la información para mejorar nuestra vida y las vidas de todos.

 

Lic. Héctor H. D’Agostino

Conduciendo a Conciencia

Nota para la revista El Toque Warnes

 

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