El inaceptable costo humano de no adoptar normas técnicas de seguridad

En Argentina y en América Latina, existe una importante industria automotriz, y un consumo en aumento constante de vehículos. Sin embargo, sólo algunos modelos fabricados para exportación cumplen con las normas de seguridad que ya están reguladas y rigen en los países europeos o en Norte América.

Un nuevo informe encargado por Global NCAP y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló que la aplicación de las reglamentaciones de la ONU sobre seguridad de los vehículos en cuatro países clave de América Latina permitiría salvar 40 000 vidas y evitar 400 000 traumatismos graves de aquí a 2030. Una evaluación económica indica que estas reducciones en el número de víctimas podrían suponer un ahorro de US$ 143 000 millones entre 2016 y 2030.

¿Por qué entonces no se aplican las reglamentaciones técnicas de la ONU sobre seguridad vehicular? Cuesta mucho entenderlo, ya que si fuera una cuestión de precio, los gobiernos pueden ofrecer rebajas impositivas que luego serán más que compensadas con ahorros en salud. Menos víctimas fatales, menos heridos, menos trauma.

A continuación se enumeran las normas internacionales cada vez más aceptadas como los requisitos mínimos para la fabricación/ensamblaje de un vehículo: (*)

  • Las normas sobre colisiones frontales y laterales protegen a los ocupantes y garantizan que los coches resisten el impacto de colisiones frontales y laterales en pruebas realizadas a ciertas velocidades.
  • El control electrónico de estabilidad impide derrapar y perder el control en casos de sobreviraje o subviraje. Es eficaz para reducir el número de accidentes y salvar vidas.
  • La protección de los peatones incluye parachoques más blandos y modificaciones de la parte frontal de los vehículos (por ejemplo la eliminación de estructuras rígidas innecesarias) que reducen la gravedad del impacto del peatón con el vehículo.
  • La reglamentación de los cinturones de seguridad y sus anclajes garantiza que los cinturones de seguridad se instalan en los vehículos durante el proceso de fabricación y ensamblaje y que los anclajes pueden resistir el impacto que se produce durante un accidente, para minimizar el riesgo de que los cinturones se suelten y garantizar que en caso de accidente los pasajeros pueden ser extraídos de sus asientos de forma segura.
  • La reglamentación de los sistemas de retención infantil garantiza que en lugar de retener la silla infantil con el cinturón de seguridad de los adultos, el vehículo va equipado con puntos de anclaje para el sistema de retención infantil ISOFIX, que aseguran los anclajes directamente en el bastidor del vehículo.

Las empresas automotrices y nuestros legisladores no parecen estar a la altura de las circunstancias. Los consumidores debemos informarnos sobre las alternativas y ejercer presión para que se nos brinden las mejores y más avanzadas condiciones de seguridad existentes en el mercado.

La seguridad técnica de los vehículos debe convertirse en un standard, independientemente del valor del mismo. No podemos aceptar pasivamente que sólo los vehículos de alta gama tengan todos los sistemas de seguridad disponibles y los vehículos más económicos no los tengan.

Todas las vidas tienen el mismo valor.

 

Lic. Héctor H. D’Agostino

Conduciendo a Conciencia

(*) Salve VIDAS – Paquete de medidas técnicas sobre seguridad vial [Save LIVES – A road safety policypackage]. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2017. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

Nota para la revista El Toque Warnes

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